Guía para sobrevivir a la navidad y el año nuevo, para jóvenes LGBT+ y aliados

Ya huele a ponche y buñuelos y la cena ya está en el horno… Lo que para algunas personas es una anhelada noche de paz, para otras personas (especialmente jóvenes LGBT+) puede ser una verdadera pesadilla. Esta guía de supervivencia te ayudará a sobrellevar esos momentos incómodos con familiares imprudentes, o de plano agresivos.

Incluso si tu familia más cercana, con la que convives regularmente, usa tus pronombres correctos o acepta tu orientación sexual sin problemas, las fiestas de fin de año pueden ser el momento en el que tengas que ver a familiares que en otras ocasiones quizá podrías evitar más fácilmente, y la verdad no es tu responsabilidad educar a tu familia, y mucho menos a media cena.

Aquí te tenemos algunos consejos sencillos para sobrellevar este posible trago amargo, y si no es tu caso pero sabes que en tu familia alguno de tus sobrinos, hermanos o primos menores podría encontrarse en esta situación, te decimos cómo ayudar de verdad.

Para jóvenes LGBT+: protege tu energía

Tu misión esta noche es proteger tu energía, y crear varias “puertas de salida” de situaciones incómodas si de plano crees que la cosa puede escalar…

1. Activa el Modo Ahorro de Energía…

No tienes la obligación de educar a tu familia, mucho menos en una sola noche. Si surge un debate sobre tus derechos, tienes permiso de no participar. Usa frases como: “Es un tema complejo, pero hoy prefiero disfrutar la cena” o también “Quizá yo no sea la persona correcta para debatir ese tema” y si es necesario, retírate físicamente. No es huir, es priorizar tu bienestar sobre su curiosidad o prejuicio.

2. Ten a tus amistades cerca, aunque sea por mensaje

Estar físicamente en una casa hostil no significa estar en aislamiento total. Si tu familia de sangre no te respeta, en tu teléfono tienes a tu “familia elegida” a un mensaje de distancia. Ya sea que tengas un grupo de Whatsapp o alguna otra app o creen uno especial para esta ocasión, es una buena estrategia para estar al pendiente entre ustedes, y desahogarte si hace falta. Y si necesitas escapar un rato para evitar un debate, puedes pedirle a alguien de ese grupo que te llame, y aprovecha para despejarte. Hablar con personas que sí respetan quién eres te ayuda a recordar que lo que pasa en esa mesa no es toda la realidad, hay un montón de gente en otros lados que te apoya.

3. Recuerda: tu identidad no depende de la validación de nadie más

Si no usan tus pronombres o hacen comentarios hirientes, recuerda: su rechazo habla de sus limitaciones, no de tu valor. Tu frase escudo es: “Yo sé quién soy, y eso es suficiente”. Tu identidad no está a discusión, aunque tu familia no la entienda. 

Para personas aliadas: tu presencia es el escudo

Tu misión: Usar tu privilegio para blindar el espacio, ser el ejemplo, y dejar claro que hay temas y discursos que no se pueden tolerar…

1. Anticípate al pleito…

Si sabes que existe la posibilidad que esto pase con alguien más en tu familia, habla con esa persona desde antes de la cena. El saber que le apoyas le dará mayor seguridad. Mándale un mensaje o llámale antes del evento, o en cuanto llegue al lugar. Hazle saber que no va a tener que pasar por esto en soledad. Le puedes decir: “Sé que esta cena se puede poner difícil. Estoy contigo. Si necesitas irte temprano o salir a tomar aire, solo hazme una señal y te acompaño”. Pónganse de acuerdo en alguna señal si hace falta ¡Y presta atención todo el tiempo!

2. Vuélvete el escudo…

A veces la diferencia de edad juega en contra de los más jóvenes, y es difícil llevarle la contra a tus tíos, abuelos o padres. Si tú eres otro adulto y ves que empiezan los comentarios en contra de tu familiar adolescente, ponle un alto a la persona. El derecho a la no discriminación implica no tolerar discursos de odio. No dejes que tu familiar reciba los golpes solo. Si el “tío imprudente” lanza un comentario tóxico, hazle saber que su conducta está mal: “Tío, ese comentario está fuera de lugar y además es discriminación. Hablemos de otra cosa”.

3. Pon el ejemplo…

Tú puedes ser el ejemplo de tu familia sobre cómo deben tratar a los demás. Usa los pronombres correctos frente a toda la familia, y corrige a quien no lo haga, es menos probable que se vuelva una discusión horrible si ven que la persona LGBT+ tiene apoyo. Haz que su identidad sea un hecho, no una opinión. Frases cotidianas como “Pásale el pan a ella, “Como dijo él…” “Elle me contó…” pueden ser de gran ayuda. Al hacerlo con naturalidad, marcas la pauta de respeto para el resto de la mesa y de paso ayudas a que quienes tengan dudas sobre cómo usar los pronombres vean ejemplos reales en vivo, sin tener que preguntar.

4. Sé un refugio activo…

No esperes a que la conversación suba de tono. Si no puedes cambiar el tema ni hacer que le respeten, no esperes a que la persona LGBT+ te pida ayuda, acércate y si es necesario invítale a acompañarte a hacer alguna otra cosa o a salir un momento. Sentarse cerca y estar siempre a la mano es una buena forma de que tu familiar se sienta en compañía y tenga a quien recurrir si es necesario.

5. Después de la cena…

Este apoyo no termina con esa noche, es importante que tu familiar sepa que le vas a apoyar en cualquier momento. Hazle saber al día siguiente que sigues al pendiente, y platiquen sobre cómo se sintieron, la imprudencia de algún adulto de la familia puede ser un buen pretexto para que tú y tu familiar se acerquen más.

Materiales para todo el año…

Las personas LGBT+ lo seguimos siendo el resto del año, es parte de quienes somos y no hay nada que curar, reparar o cambiar… En cambio, las personas con prejuicios o ignorancia ¡Sí pueden (y deben) cambiar! Aquí hay una serie de herramientas que te pueden servir, para esta y otras ocasiones.

 Agrega a tu lista de propósitos darles una revisada si crees que te pueden ayudar:

Guía de preguntas y respuestas sobre los derechos de las personas LGBTI.

Este documento elaborado por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Nuevo León te da las bases jurídicas para el respeto a las personas LGBT+ en México, porque respetar la identidad de las personas no es una opinión, es una obligación y tiene sustento jurídico.

Guía para ser Aliadx con la Juventud Transgénero y No Binaria

Conocer los conceptos relacionados con las personas trans y no binarias es vital para entenderles y respetarles. Esta guía de The Trevor Project México te explica con peras y manzanas las diferencias entre sexo, género y expresión, que para algunas personas pueden resultar confusos.

Nuestros hijos – Preguntas y respuestas para los seres  queridos de personas lesbianas, gay,   bisexuales+, transgénero, queer  y cuestionándose

PFLAG es una organización referente en Estados Unidos en materiales educativos y grupos de apoyo de padres y madres de personas LGBT+. Este libro tiene testimonios, explicaciones, opiniones expertas y guías paso a paso para recorrer este camino, es ideal para quienes saben que el amor por su hijo, hija o hije está por encima de todo, pero no saben bien por dónde empezar.

Las historias LGBT+ importan