Orgullo LGBT+ en Yucatán también se vive en las raíces mayas

Miles salieron a las calles del Centro Histórico de Mérida para exigir el respeto y garantía de los derechos LGBT+ en Yucatán. Recalcaron que el orgullo también se vive desde la herencia cultural y recordaron al Estado las deudas pendientes que tiene con la diversidad sexual, en específico con las personas no binarias.

Mérida, Yucatán, 6 de junio de 2026.- En una jornada marcada por la reivindicación de la identidad y el territorio, la población LGBT+ de Yucatán alzó la voz para recordar que la diversidad no es ajena a sus orígenes. Bajo la consigna de que el orgullo también se vive desde la herencia cultural, manifestantes recalcaron que ser parte de la diversidad sexual no implica renunciar a la identidad indígena. “A donde sea que vayamos, llevamos nuestras raíces y lengua, y en el corazón, a nuestro pueblo”, expresó Michel Kuuk, impulsora de las marchas de la diversidad sexual en los municipios mayas Teabo y Chumayel, al concluir la movilización en la Plaza Grande de Mérida.

Muchas personas se ven obligadas a abandonar sus pueblos, hogares o incluso el país para encontrar aceptación y libertad para amar, por lo que la marcha es una herramienta para erradicar ese desplazamiento forzado, precisó. “Estamos hoy aquí porque nadie más tenga que abandonar su hogar o su territorio para poder ser quien es”, enfatizó Michel. En la protesta también se recordó que pese a los avances, el Estado todavía tiene deudas importantes con la población LGBT+, específicamente las personas no binarias.

Betuel Arana, activista que fue la primera persona reconocida como persona no binaria en Yucatán, tomó el micrófono para exhortar al Estado a fortalecer sus políticas públicas para que todas las personas no binarias de la entidad reciban el reconocimiento legal debido. También hizo un llamado al sector empresarial para sumarse a la cultura de la igualdad y dejar atrás los prejuicios. “No somos un error, hoy soy la prueba de que el sistema tiene que cambiar. El primer paso es la legalidad, pero el objetivo final es la dignidad”, afirmó.

El contingente de “Familias que acompañan” aprovechó el espacio para recordar que ante el creciente movimiento de la ultraderecha, es necesario reiterar que los derechos humanos no son una amenaza para nadie, ni las personas de la diversidad sexual le quitan derechos a nadie.

Las organizaciones exigieron políticas públicas que garanticen acceso a servicios de salud dignos y libres de discriminación, especialmente para personas que viven con VIH; espacios educativos seguros para las infancias y juventudes diversas; y mecanismos efectivos para prevenir la violencia y garantizar el reconocimiento pleno de derechos. La jornada concluyó con un llamado a construir un Yucatán donde nadie tenga que elegir entre ser quién es o estar seguro, celebrando la posibilidad de un mundo más justo para todas las personas.


Marcha de la diversidad sexual de Mérida, Yucatán, 2026. Fotos: Lilia Balam.

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