“Vendemos caricias, ustedes venden la justicia”: transfeminicidios en Chihuahua siguen impunes.

Mayte Regina Gardea levanta las manos frente a la estatua de la justicia, y una bandera trans - Foto: David Adrián García

CHIHUAHUA, Chih.- Integrantes de “Unión y Fuerza de Mujeres Trans” se manifestaron el pasado lunes 31 de marzo con motivo del día de la Visibilidad Trans en el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Chihuahua. En su protesta, pegaron distintas frases denunciando a jueces, magistrados y otros funcionarios públicos por la falta de justicia que han vivido en los casos de sus compañeras que han sido asesinadas, como es el caso de la activista trans Mireya Rodriguez, fundadora de la organización, asesinada el 2 de septiembre de 2020 en su domicilio. El único sospechoso del caso fue liberado en 2022 tras un proceso judicial cuestionado por activistas.

En un pronunciamiento a nombre de todas las compañeras de la organización, Mayte Regina Gardea, su presidenta, calificó el momento actual como “Un punto de quiebre en la historia reciente de nuestra lucha por alcanzar visibilidad y justicia” ante la ola de agravios que esta población ha sufrido en Chihuahua.

Con frases como “Putas sí, corruptas no” y “Nosotras vendemos caricias, ustedes venden la justicia”, denunciaron que sus casos no son prioridad para las autoridades por tratarse de mujeres trans trabajadoras sexuales, y resaltaron que los crímenes de odio siguen a la alza, mientras el rezago laboral de la población trans y la discriminación en general tampoco han parado.

Mujeres Trans protestan frente al poder judicial de Chihuahua – Foto: Misael García

El avance del discurso TERF en Chihuahua

En su pronunciamiento ven con preocupación que los discursos transodiantes como los abanderados por grupos TERF (Grupos feministas que excluyen a las mujeres trans del feminismo) les han colocado en una situación de seguridad delicada, y pusieron de ejemplo que hace 10 años a nadie le parecía que las Infancias trans fueran una amenaza, o que desde hace dos años no se sienten seguras acudiendo a la Marcha Feminista del 8M, como lo hacían anteriormente, para evitar confrontaciones con estos grupos.

Así nos lo dejó ver la presentación de la más célebre vaca sagrada del feminismo TERF en ciudad Juárez que, movilizó a su más grande sector antiderechos que acusaba de “cancelación” y “silenciamiento” cuando en realidad, su presentación fue pospuesta con el pretexto de colocar a la ponente “bajo resguardo” por cuestiones de seguridad” dijeron a propósito de la Conferencia de Marcela Lagarde que se llevaría a cabo en Ciudad Juárez el pasado 20 de marzo en un auditorio municipal que fue suspendida. Lagarde ha sido criticada por el movimiento trans por su acercamiento al movimiento TERF, por ejemplo en foros de discusión.

Las mujeres trans declararon que tras protestar contra la conferencia en Ciudad Juárez sufrieron una ola de ataques en el ámbito digital por parte de seguidoras de Lagarde.

Las manifestantes colocan pintura sobre los ventanales del edificio - Foto: David Adrián García
Las manifestantes colocan pintura en los ventanales del edificio – Foto: David Adrián García

Más de 4 años sin justicia para Mireya Rodríguez Lemus

Durante la manifestación las mujeres trans pegaron en los ventanales del edificio, así como en la estatua que representa a la justicia, los nombres de jueces y magistrados, y otros funcionarios que han agraviado a la población trans, como es el caso de los jueces que invalidaron 70 pruebas que apuntaban a Iván Arturo G. P. como único sospechoso del asesinato Mireya Rodríguez.

Iván Arturo fue detenido y en su hogar se encontró ropa ensangrentada en una cubeta con cloro, y objetos personales de la víctima, como su celular, sin embargo estas pruebas fueron desechadas por el juez Aram Delgado García, el juez Ricardo Torres Márquez y la jueza Lucero Anaid Moreno Navarrete, y tras esto Iván Arturo fue liberado en julio de 2022. Lucero Moreno ahora es candidata a magistrada y aparece con el número 42 en la boleta de las próximas elecciones para el poder judicial.


Salomé, durante su interpretación – Foto: Misael García

Además de las mujeres trans, a la manifestación acudieron activistas LGBT+, feministas, y personas aliadas. Tras el pronunciamiento, Salomé, una de las manifestantes, interpretó “A quien le importa” de Alaska y Dinarama, “Un tema que coréabamos en las esquinas en esas noches de soledad en el trabajo sexual” señala Mayte Regina. Mientras sonaba la música, el resto de compañeras lanzaban pintura rosa y azul a los ventanales del edificio, como una forma simbólica de mostrar su frustración ante la discriminación y la falta de justicia para las mujeres trans:

Las historias LGBT+ importan